Una tradición andina que estalla en color, ritmo y energía.
La música de banda abre el paso a las “partidas” que recorren las calles de Píllaro, donde las parejas de línea, capariches, chorizos y guarichas comparten un baile con los diablos al compás de tambores que retumban en cada esquina.
Así es la Diablada Pillareña, una tradición que ha evolucionado hasta convertirse en Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador. Esta miniatura recrea las máscaras de papel que los artesanos pillareños moldean a mano, conservando sus expresiones y los rasgos que las hacen únicas.